¿Por qué me siento tan lejos de Dios?

Ese dolor de sentir a Dios ausente es una prueba real y pesada, y quiero acompañarte en ella sin pretender aliviarla con palabras vacías antes de que haya sido plenamente escuchada. A veces, el silencio de Dios se vive como un abandono, pero hay una diferencia inmensa entre la oscuridad que nace del

Ese dolor de sentir a Dios ausente es una prueba real y pesada, y quiero acompañarte en ella sin pretender aliviarla con palabras vacías antes de que haya sido plenamente escuchada. A veces, el silencio de Dios se vive como un abandono, pero hay una diferencia inmensa entre la oscuridad que nace del alejamiento y la oscuridad que Él mismo permite para purificar y hacer crecer al alma, aunque en el momento solo se sienta como vacío.

Santa Catalina de Siena ofrece una luz muy delicada sobre esto, explicando que esa sensación de lejanía no siempre significa que la gracia se haya ido, sino que Dios ha retirado el consuelo sensible para llevar al alma a algo mayor:

«Pero la mayor parte de las veces no será por defecto, sino por una sustracción que Yo, Dios eterno, habré hecho de Mí en aquella alma, como muchas veces hago, para hacer venir al alma a la perfección. Me habré retirado en cuanto al sentimiento, pero no en cuanto a la gracia; me habré retirado en cuanto al sentimiento de dulzura y de consolación. Y por eso la mente permanece estéril, seca y penosa. [...] Esto lo hago por gracia y por amor que tengo a aquella alma» [3].

Me pregunto si este pasaje resuena con lo que vives ahora. Es posible que lo que experimentas como lejanía sea, en realidad, esta «sustracción» que describe la santa: no un castigo ni una ruptura, sino un acto de amor misterioso de Dios, que retira la dulzura sensible no porque te haya abandonado, sino porque desea sostenerte de un modo más profundo y verdadero, más allá de todo sentimiento. La gracia permanece intacta, aunque el corazón no pueda percibirla.

No tengo una respuesta definitiva sobre por qué estás pasando por esto en este momento preciso, porque solo Dios conoce el camino exacto de cada alma. Pero espero que estas palabras te hayan ofrecido un poco de compañía en la oscuridad y que sientas que tu dolor ha sido acogido con verdad. ¿Te ha servido esta reflexión para mirar tu experiencia desde otro ángulo?

Estas son las palabras de los santos y de la tradición. Si esta también es tu pregunta, habla directamente con Faith — gratis, privado, sin necesidad de cuenta.
¿Tu respuesta al porqué?

Fuentes

  1. [1] Fray Luis de Granada, O.P. — Guía de Pecadores
  2. [2] Santa Caterina da Siena — Libro della Divina Dottrina — Dialogo della Divina Provvidenza
  3. [3] Santa Caterina da Siena — Libro della Divina Dottrina — Dialogo della Divina Provvidenza
  4. [4] Fray Luis de Granada, O.P. — Guía de Pecadores
← Volver a Faith